21 Poemas de animales cortos y bonitos para niños

La poesía, con su ritmo y gracia, no solo atrae a los menores por su música, sino también por la belleza de las imágenes que crea y el saber que otorga. A continuación, como en ningún otro sitio, presentamos 21 hermosos y cortos poemas de animales para niños. 

21 Poemas para niños cortos de animales

Cocodrilo 

Cocodrilo
come coco,
muy tranquilo,
poco a poco.
Y ya se paró un coquito
para su cocodrilito.

Mariposa

Cuatro mariposas
fueron a volar
una sobre el trigo
que van a espigar.
Otra por las olas
que trae la mar
otra por el verde
que dice el pinar.
Otra que no encuentro
¿quién la encontrará?
Mariposa al aire
que se fue al volar.

Pollitos

Pollitos, pollitos
pío, pío, pa
marchan apurados
detrás de mamá.
Cuatro se detienen
y dos que se van,
uno a regresado
¿cuántos quedarán?
Pompones de oro
los quiero contar
ninguno se queda
quiero en su lugar.

La abejita distraída

Gisela, la distraída,
era una abeja coqueta
que se olvidaba de todo
por hacer tantas piruetas.

En el jardín de la esquina
un buen día se olvidó
el polen de los jazmines
sobre un florido malvón.

También el de los gladiolos
y el de los claveles chinos
los dejó en los tulipanes,
en las rosas y en los lirios.

En la otra primavera
con la mezcla que se hizo
un malvón aclavelado
nació sobre un “gladiolirio”.

Las calas enjazminadas
y las rosas-tulipán
perfumaban como pocas
los paisajes del lugar.

El más lindo y sorprendente
de esa bella primavera,
fue ese jardín colorido,
el de la abeja Gisela.

Nana de la tortuga

Verde, lenta, la torguga.
¡Ya se comió el perejil,
la hojita de la lechuga!
¡Al agua, que el baño está
rebosando!
¿Al agua, pato?
Y si me gusta a mí
y al niño ver la tortuga
tontita y sola nadando.

Mi gatito

Tengo un gatito friolento
y si le dejo dormir
junto conmigo, al momento
su ron-ron quiere decir:
¡Gracias, estoy muy contento!

El salmón

Detrás de un salmón
nada un tiburón,
lo caza en Alaska
cansados los dos.

Asustado grita:
¡No!, por favor,
mi vida es muy corta
¡Muestra compasión!

Abriendo su boca
lo deja escapar
y corriente arriba
lo ha visto nadar.

Abrirá el día

Escondido entre las nubes
hoy está muy triste el sol,
las ardillas, las gaviotas
y también el caracol.
Pero un rayito de luz
ha devuelto su alegría,
las nubes se marcharán
y abrirá por fin el día.

El grillo y la luna

Un grillo cantaba
cri cri muy contento,
mirando a la luna
en el firmamento.

Cri cri le cantaba
“eres la más bella”
y la luna reía
junto a las estrellas.

Cri cri le cantaba
“eres tan hermosa”
y la luna brillaba
creyéndose diosa.

La escuela del fondo del mar

¿Conoces la escuela
del fondo del mar,
donde los pescaditos
se van a estudiar?

Todos los pescaditos
ya saben sumar.

Una concha más dos conchas
tres conchas serán.
Una perla más tres perlas
cuatro estrellas de cristal.

Los ratones

Arriba y abajo,
por los callejones,
pasa una ratita,
con veinte ratones.
Unos sin orejas,
otros orejones,
unos sin patitas,
y otros muy patones,
unos sin narices
y otros narigones.

El burrito Pepe

Vamos Pepe,
Vamos, camina Pepe.
El burrito Pepe muy cargado va,
trota que trota, trota que te tra.
Sube a la montaña, vuelve a bajar,
y pasito a paso llega a la ciudad.

El burrito Pepete muy cargado va,
trota que totra, totra que te tra.
Deja su carguita junto a un gran portal,
vuelve muy contento trota que te tra.

Andando Pepe, vamos, vamos.
El burrito Pepe muy contento va,
trota que te trota, trota que te tra.

Los patitos

Todos los patitos
se fueron a nadar,
y el más pequeñito
se quiso quedar.

Su mamá enfadada
le quiso regañar,
y el pobre patito
se puso a llorar.

Los patitos en el gua
meneaban la colita
y decían uno al otro
¡ay, qué agua tan fresquita!

A mi burro

A mi burro, a mi burro
le duele la cabeza,
y el médico le ha puesto
una gorrita negra.

A mi burro,a mi burro
le duele la nariz,
y el médico le ha dado
agüita con anís.

A mi burro, a mi burro
le duele la garganta
y el médico le ha puesto
una bufanda blanca.

A mi burro, a mi burro
le duele el corazón,
y el médico le ha dado
jarabe de limón.

Los pollitos

Los pollitos dicen
pío, pío, pío
cuando tienen hambre,
cuando tienen frío.

La gallina busca
el maíz y el trigo,
les da la comida
y les presta abrigo.
Bajo sus dos alas
acurrucaditos,
hasta el otro día
duermen los pollitos.

Los pollitos dicen
pío, pío, pío
cuando tienen hambre,
cuando tienen frío.

La gallina busca
el maíz y el trigo,
les da la comida
y les presta abrigo.
Bajo sus dos alas,
acurrucaditos hasta el otro día
duermen los pollitos.

El pollito Lito

El pollito Lito en su cascarón
duerme tranquilito sobre su colchón.
Come la semilla, toma el biberón,
con gustito de leche, con gusto
a bombón.

Le crecen las alas y quiere volar,
le crece el piquito para picotear,
le crecen las fuerzas, rompe
el cascarón.
El pollito Lito ha nacido hoy.

La araña mañosa

En la cabaña de una montaña
vive una raña muy mañosa.
Todas las mañanas cuando su mamá
araña, la manda a bañarse, ella le dice:
¡mañana me baño por la mañana!
y se mete en su telaraña.
La mamá araña, enojada,
se va a su cabaña,
la obliga a bañarse,
para que no sea descuidada.

La rata vieja

Una rata vieja
que era planchadora,
por planchar su falda,
se quemó la cola.

Se puso pomada,
se amarró un trapito,
y a la pobre rata
le quedó un rabito.

El cisne

En un lago artificial,
nada un cisne muy hermoso.
El cisne se pasa un cepillo
por las plumas para parecer más bello
ante sus decenas y cientos de admiradoras.

Cuando el cisne duerme, deja el cepillo
en una maceta que tiene,
controlándolo con su rabillo.

La mona Jacinta

La mona Jacinta se ha puesto una cinta.
Se peina, se peina y quiere ser reina.
¡Ay no te rías de sus monerías!

Mas la pobre mona no tiene corona.
Tiene una galera de hoja de higuera
¡Ay no te rías de sus monerías!

Un loro bandido le vende un vestido,
un manto de pluma y un collar de espuma.
¡Ay no te rías de sus monerías!

Al verse en la fuente, dice alegremente
“¡Qué mona preciosa, parece una rosa!”
¡Ay no te rías de sus monerías!

Levanta un castillo de un solo ladrillo
rodeado de flores y sapos cantores
¡Ay no te rías de sus monerías!

La mona cocina con leche y harina,
prepara la sopa y tiende la ropa
¡Ay no te rías de sus monerías!

Su marido mono se sienta en el trono.
Sus hijas monitas en cuatro sillitas
¡Ay no te rías de sus monerías!

Poema para un elefante

Érase un elegante arrogante
con una trompa elegante
que siempre lucía contoneante.
Érase un elefante garboso
sus dos grandes orejotas
le daban un aire gracioso.
Como era muy refinado
espantaba a las moscas
moviendo de un lado a otro
su rabito acicalado.
Érase un elefante
muy fino, graciosos y elegante
caminaba muy airoso
como si pesase poco.
Era cuestión de talento
la de no caminar lento
aunque lo hiciera calmoso
lo de parecer liviano
aunque fuera casi obeso
era gallardo y apuesto.

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