Triangulo de las bermudas: imágenes, desapariciones y secretos revelados

En el mundo existen dos clases de hombres: los materialistas y los idealistas. Los primeros entienden que todo es materia en sentido amplio, que cada cosa extraña que sucede en el mundo posee una causa racional y concreta, el resto son solo efluvios mágicos elaborados por el hombre; el idealista, en cambio, cuenta con una gran capacidad de saltar lo inmediato, de reconocer que hay cuestiones que se escapan al intelecto humano y que, a veces, muchas explicaciones o especulaciones lógicas quedan cortas. Digamos que el triángulo de las bermudas y sus sucesos históricos nos han devuelto ese cisma. En esta nota te presentamos imágenes, desapariciones y algunos secretos revelados ¡Echa un vistazo!

1,1 millones de kilómetros cuadrados, esa es la superficie de un curioso triángulo formado en el Atlántico ¿Por qué esta figura geométrica? Porque lo componen como puntos y líneas conectadas Miami, Bermuda y Puerto Rico. Hasta ahí nada anormal; el entuerto radica en que desde hace un buen tiempo acaecen sucesos a priori inexplicables. Y las fundamentaciones son variopintas: tenemos los que hacen preponderar lo meramente físíco, la resolución racional; y otros que anunciar a viva voz que hay algo más, que ese sitio mínimamente es siniestro o mágico.

 

Edward Van Winkle Jones, periodista,  fue el primero en utilizar este nombre para explicar el lugar, aclarando que ya podían contarse innúmeras desapariciones de barcos, aviones y pequeños buques. Y sabemos que al hombre le encantan estas historias. Luego fue cuestión de tiempo, utilización de los focos mediáticos para comunicar y nuevas extrañas desapariciones. Charles Berlitz fue otro gran escritor, conocido por su afición a lo paranormal, que hizo de las suyas con la historia. En rigor de verdad, escribió un libro denominado el Triángulo de las Bermudas, apelando a las desapariciones en un recuento minucioso (y poco exacto para muchos), con fechas y explicaciones que siempre dejaban nimbando a la incertidumbre.

 

Pero mencionemos algunos hechos de los más importantes. En pleno año de guerra (1945), unos bombarderos TMB Avenger norteamericanos desaparecieron en la zona, lo cual llamó mucho la atención. Eran cinco para ser exactos, pertenecientes a la Marina y que habían salido de Fort Lauderdale, Florida ¿El motivo? Se habla de efectos visuales extraños, curiosamente en una tarde más que tranquila. Si queremos añadir más misterio al relato, hay que decir que un avión de rescate también desapareció y que la Marina misma caratuló el caso como “razones desconocidas”. Luego, naturalmente, aparecieron explicaciones más racionalistas: que el día era tormentoso, que el capitán de la cuadrilla de aviones era inexperto en la zona y que, para colmo, debía cuidar y percatarse de los errores del resto. Algo que seguirá en debate por muchos años.

Sin embargo, no es necesario ir tan al pasado, ya que en el 2017 el triángulo de las bermudas fue protagonista nuevamente. Es que se esfumó una aeronave bimotor que trasladaba a cuatro canadienses. Su destino era Florida, desde Puerto Rico, es decir, en el sitio exacto, pero no se supo más de ellos ni bien realizaron el despegue. Asimismo, como otro caso rutilante, en 1999 un carguero que partió de San Vicente, con 465 tonaledas de carga (de hormigón, tanques de agua y ladrillos) no se divisó más luego de un exiguo tiempo. Las autoridades buscaron infructuosamente es un área de 85.000 kilómetros cuadrados. Dos años antes se había hundido un yate alemán.

Pero el mar es mar si hay misterio y el misterio muchas veces nos lleva a piratas muertos, barcos fantasmas, historias de amor de lóbrego final y cuestiones por el estilo. Esos requisitos los cumple Mary Celeste, un bergartín que según Berlitz desapareció en 1872. Este fue hallado sin tripulantes, andando a una velocidad de dos nudos. Quienes pudieron inspeccionarlo esgrimieron como hipótesis más certera una huida a toda prisa, posiblemente debido al alcohol que transportaban y su combustión potencial. Lo curioso de este caso es que acaeció a 5000 kilómetros de lo que se considera el triángulo propiamente dicho, pero bueno. También se menciona que alcoholizados y muertos de sed, los individuos con su capitan se habrían tirado del barco escuchando voces de sirenas. Aunque suene gracioso, todas estas tentativas de explicación se consideraron como hechos verídicos en un  tiempo tanto en Estados Unidos como Inglaterra. De hecho, al Mary Celeste se lo consideró como una embarcación maldita desde el primer momento: dos capitales habían fenecido en un intento por tripularlo.

Si nos basamos en la lista proporcionada por Berlitz y ampliada con el paso de los años, tenemos un hecho extraño en el triángulo por lo menos cada cinco años, sino menos ¿Qué ocurre realmente ahí? Este escritor, muy profesional en el ámbito de lo fantasioso, ha mencionado efectos extraños, barcos o aviones que perdurarían por la eternidad en una suerte de otra dimensión, etc. Otros, bajo la misma sintonía se atrevieron a hablar de objetos voladores no identidicados que habrían abducido personas, monstruosas tormentas con remolinos gigantescos en el mar, civilizaciones perdidas y mucho más.

¿Pero cuáles son las verdaderas causas de la desaparición? En primer lugar hay que anunciar, aunque a muchos le cueste creerlo, que gran cantidad de datos, sobre todo los otorgados por Charles Berlitz, sufren de incongruencias. Sí, muchas de las desapariciones registradas no se habrían producido ni cerca del triángulo de las bermudas. Podemos añadir, asimismo y muy engarzado con lo último, que esta zona geográfica en estricto no presenta mayores riesgos que otras, por ejemplo cerca del Mar del Diablo en Japón, donde también se ha desarrollado un hermoso folklore.

Pero sigamos: existen muchas causas naturales como por ejemplo las corrientes rápidas, lo que explicaría el por qué de no hallar restos de embarcaciones o aviones. No solo pueden terminar en zonas abisales, sino que también muy lejos del triángulo. Por otro lado, el sitio es propenso a grandes tormentas, que poco tienen que ver con las del imaginario popular, ciclópeas; pero que sí son muy potentes.

Sin embargo, en los últimos tiempos ha cobrado gran importancia una fundamentación científica, aunque distinta. Algo que muchos no tenían en cuenta o ni siquiera se hubieran imaginado que puede modificar la ecuación misteriosa. Dicen que Cristobal Colón ya había sufrido de lo extraño del sitio, con efectos lumínicos estrambóticos y brújulas que se volvían locas, ¿pero qué pasa si el gran malo de la película es el metano? Hace poco se halló en los mares fríos del norte cráteres enormes con metano encapsulado, filtrado y presto para liberarte estallando. Entonces si una embarcación pasa explota como una gran bomba y si azarozamente un avión surca por el cielo cerca también se puede ver derribado ya que la sustancia hace de las suyas con una simple modificación del ambiente. El calor de la zona ayudaría a esa suerte de armas bélicas de la naturaleza.

¿Pero realmente lo racional cubre la incertidumbre? ¿Se apaga cualquier clase de zozobra? La idea de los cráteres contenedores de metano es una hipótesis porque no se ha descubierto de que existan en el triángulo de las bermudas, ya que de otra manera no se explicaría su asidero. Asimismo, es cierto que los accidentes en la zona pueden ser hasta menores que en otras que cuentan con menos mística o leyenda, ¿ pero cómo se explican la desaparición total de muchas embarcaciones o aviones? ¿Es una gran mentira mediática o realmente ocurre algo extraño en el triángulo de las bermudas? Aquí no tenemos la explicación, pero es bueno pensarlo un poco.

 

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